Sal
19 enero, 2010

Heterosexualidad, homosexualidad
La investigación de [Lilian] Rubin trata sólo de actividades heterosexuales. Su decisión de excluir las experiencias homosexuales es errónea, teniendo en cuenta el hecho —ya revelado por Kinsey— de que una proporción muy elevada de hombres, han participado en actos homosexuales, en ciertos momentos de sus vidas. Kinsey descubrió que sólo cerca del 50 por ciento de todos los hombres americanos son “exclusivamente heterosexuales”. Es decir: ni han participado en actividades homosexuales ni han sentido deseos homosexuales. El 18 por ciento es o exclusivamente homosexual o persistentemente bisexual. Entre las mujeres, el 2 por ciento es plenamente homosexual. El 13 por ciento ha participado en cierta forma de actividad homosexual, mientras que más del 15 por ciento confesó que había tenido deseos homosexuales sin haber cedido a ellos. […]
La sexualidad llega a ser; al mismo tiempo que “gay” es alguien que puede “ser” y algo que puede “descubrirse”, la sexualidad se abre a muchos objetos. De esta forma, The Kinsey Institute New Report on Sex, publicado en 1990, describe el caso de un anciano de 65 años cuya esposa murió después de un matrimonio feliz que duró cuarenta y cinco años. Un año después del fallecimiento de su esposa, se enamoró de un hombre. De acuerdo con su propio testimonio, nunca se había sentido atraído por un hombre ni había fantaseado sobre actos homosexuales. Este individuo sigue ahora su orientación sexual abiertamente alterada, y se plantea el problema de “¿qué decir a los hijos?” ¿Hubiera podido haber concebido pocos años atrás la posibilidad de poder transformar su sexualidad de esta manera? Ha entrado en un mundo nuevo de la misma manera que hizo Graham [Hendrick, personaje de la novela Before She Met Me].
Fragmento del capítulo primero de La transformación de la intimidad. Sexualidad, amor y erotismo en las sociedades modernas, de Anthony Giddens. Publicado originalmente en 1995, y en español, en su quinta edición, por Cátedra. La traducción es de Benito Herrero Amaro. El Kinsey Institute, además de sus publicaciones y su página, utiliza newsletters, Twitter, Facebook, RSS y Youtube para divulgar sus investigaciones.

Christoph Niemann.
Ser o estar
¿?
La medicalización de la sexualidad: la disidencia como “patología”
Los sexólogos, por su parte, comienzan a reflexionar sobre el papel estigmatizante que conllevan muchos términos usados para describir la sexualidad no heterosexual y proponen términos destinados a suplir los de las “perversiones” o “desviaciones sexuales”, en un intento de eliminar su carga valorativa o de prejuicio. Surgen así, por ejemplo, denominaciones como las “variantes de la sexualidad”, las “expresiones comportamentales de la sexualidad”, o la noción de la “orientación sexual”.
Si bien las transformaciones del lenguaje de la sexología proporcionaron un marco teórico para nuevas interpretaciones de la sexualidad no heterosexual, el impulso político provino de las llamadas “minorías sexuales”, quienes durante las décadas siguientes “salieron del clóset y del texto clínico para entrar en el escenario de la historia como pruebas vivientes de la diversidad sexual”.
Quizás uno de los efectos más siniestros de la patologización de la disidencia sexual, más allá de las atrocidades “terapéuticas” que se han cometido bajo sus auspicios, es la desautorización, tanto en la esfera “privada” como en la “pública”, de las voces de las lesbianas y homosexuales. En ese sentido, no es casual que uno de los primeros pasos que el movimiento contemporáneo por el derecho fundamental al reconocimiento social y legal de la diversidad sexual identificó como indispensable para conquistar su capacidad de ser escuchado por el resto de la sociedad fue el desafío y la deconstrucción de la noción de la homosexualidad como un “trastorno” o una “enfermedad”.
En la cultura de la igualdad todas/os somos diversas/sos. Preferencias sexuales y discriminación, de Claudia Hinojosa y Arturo Díaz Betancourt, se publicó en 2007 por el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, Conapred. Es el tercer cuadernillo de la serie Textos del caracol y en su contratapa se lee: “un caracol es a veces hembra, a veces macho y a veces ambas cosas. A menudo se viste con otra concha. Ignoramos por qué cambia de sexo o permanece en el que tiene. No hay noticias de que discrimine por razones de género o preferencia sexual.” El sitio del consejo cuenta con una biblioteca de publicaciones electrónicas.
!¡
Un mensaje para lesbianas, gays y trans (y también para heterosexuales)
Tenemos que decirlo: nosotros no creemos que los gays y lesbianas tengamos un “derecho” a callar que somos gays y lesbianas. Si vos callás no es por tu elección, aunque así lo creas. Fuiste forzado a callar desde chico y seguís haciéndolo. Ya es tiempo de que planees otra cosa. El poder de hacerlo está dentro tuyo. Y sólo vos podés pelear por eso.
Dejá de aguantar, culpando a tu familia, a tu escuela, al gobierno, a los medios de comunicación, a la iglesia y a la sociedad. Dejá de protestar sobre tu existencia y de revolcarte en la autocompasión. Si nadie sabe que sos gay o lesbiana (si sos muy joven y dependes de tus padres, si estás atrapado en una ciudad o un barrio homofóbico y lesbofóbico) anda preparando un plan para cuando seas más grande y tengas tu propio dinero, o puedas dejar ese lugar frustrante para vos. Un día te podrás hacer cargo de tu propia vida. Nadie puede hacerlo en tu lugar. Pero tenés que hacerlo tranquilamente y con sabiduría.
[…] Nuestro movimiento es como un inmenso ejército pacífico de gente que se ama. Y viene marchando fuerte: mujeres con mujeres, varones con varones, gays, lesbianas, travestis, transexuales, bisexuales, brazo con brazo, mano con mano. Estamos andando un camino excitante y crítico. Como toda revolución. Cada uno de nosotros está trabajando duro. Y nuestra diversidad es la más poderosa arma con la que contamos. El ocultamiento, la amargura, las lágrimas desaparecen al participar.
Pensalo bien. Siempre es mejor ser uno mismo. Porque da poder. Porque es liberador. Porque te hace sentir realmente poderoso. Y ya es tiempo. Ya es hora de marchar juntos. Pensalo bien: vos serás una de las personas que ha decidido ser honesta y hacer del mundo un lugar mejor para nosotras y nosotros. Un lugar mejor para los seres humanos.
Texto de Carlos Jáuregui con el que abre Sali del closet. Guía de recursos para lesbianas, gays, trans y bisexuales, publicación creada por el área de jóvenes de la Comunidad Homosexual Argentina, CHA, con el propósito de distribuirlo en la región y por Internet. En otra parte del documento, a manera de ficha biográfica, se lee: “Carlos creyó en la necesidad de la práctica militante de ‘hacerse visible’, para arrebatarle a la cultura hegemónica sus discursos sobre la diversidad sexual”, así, fue el primer argentino retratado junto con su pareja en la portada de la revista Siete Días, en 1984. Otro dato interesante sobre la vida del activista argentino es que, en su momento, inició dos querellas contra el cardenal primado de la Argentina, monseñor Quarracino, por expresiones discriminatorias.

Ilustración de Anna Bond.
A de hache
25 julio, 2009

“Desde luego, Alan era más ajeno a los siglos XVIII y XIX que la mayoría de sus contemporáneos. Es preciso remontarse tres siglos (o dos quizá) para ubicarle [...] Nunca parecía encajar del todo en su ropa [...] ni en su Burberry, gastada, sucia y una talla demasiado pequeña, ni tampoco cuando se esmeraba y se ponía una camisa blanca y limpia o su mejor traje de tweed azul. Una bata de alquimista o una cota de malla le habrían ido bien: la primera habría encajado con su actitud abstracta y la segunda con aquella cabeza oscura y poderosa, con aquella barbilla que parecía la proa de una nave y esa nariz corta y curva como la de un animal inquisitivo. La cota de malla también habría hecho juego con sus ojos, azules hasta un punto que rivalizaba con la brillantez de una vidriera”.
Texto de Lyn Irvine sobre Alan Turing recuperado por David Leavitt para su biografía del matemático inglés, El hombre que sabía demasiado. Considerado el padre de la computadora moderna, Turing se suicidó en 1954 mordiendo una manzana cubierta con cianuro; tiempo atrás había sido desprestigiado académicamente, detenido por ultraje a la moral pública y, como alternativa a su encarcelamiento, sometido a inyecciones de estrógenos para “curarlo” de su homosexualidad.

Dos
por Uno
*
E L P O E M A E S B O Z A A L H O M B R E
(Calímaco. Epigrama II)
Sí, yo aborrezco también el poema cíclico.
La gente cuyos días no esgrimen sentimientos.
Quien se abandona al río no como el nadador,
sino cual piedra. Detesto a la gente que
hace de sus pasos un círculo contínuo.
Quien deja su noche caer tras la cortina,
o busca la dócil fatuidad de un placer doméstico.
Detesto a quien no se arriesga en la calleja
oscura. Quien no bebe, ni busca el gozar como
brilla un denario. Quien no ama los ojos
que circundan el khol. O los labios frescos del adolescente.
No bebo en la fuente común. Y cuanto es
vulgar o cotidiano me repugna. Busco siempre
lo hermoso, lo grácil, lo efímero también
porque pone en la belleza como un punto malvado.
Te puedo amar a ti, aunque luego seas de otro.
La noche me presta sus galas, y el sol todos
Los atributos de su oro. Me gusta el cuerpo bello.
Y detesto lo común (ya sabéis) tanto como lo innoble.
José Antonio de Villena
Honor de los vencidos. Antología (1972-2006)
México, Fondo de Cultura Económica, 2008
* *
S O N E T O D E L A N E N A T O T A L
A mí no me engañás porque en tu fondo
de nena bautismal lo sé bien claro:
te ilumina los labios como un faro
cuya luz surge del deseo más hondo.
Yo devoro tu sexo y bien te rondo
y no hay secretos en tu dócil aro,
que es el templo albañil en que me aclaro
todas las dudas de tu mundo mondo.
Así pues, vos jugás con tus mujeres
que son objetos sin valor ni rango
y sirven solo para que adulteres
en devaneos de tu regio mango
la profunda verdad de tus quehaceres:
ser la nena total en este yambo.
Ernesto Camilli
Tachero de mi vida
Buenos Aires, Libros de Eloísa Cartonera, 2007
